LA CONQUISTA DEL COCUYO
Música y texto: Rita del Prado

1998

Un cocuyo volador y parrandero
vivía bien así siendo soltero.
"Las cocuyas..."-decía parejero-
"...no me parecen mal para un día de aguacero..."

"...Tienen ojos de lucero, tienen tanto, tanto hechizo
pero yo no quiero compromiso
y en honor a la verdad les simpatizo."

El cocuyo parecía dibujar
en lo negro de la noche
al volar
escribiendo con su tinta iluminada
cada nombre de cocuya
conquistada.

"Lo que pasa es que realmente nunca te has enamorado"
-le decía un cocuyo jubilado-
con ojillos de brillo desgastado.

"¿Cómo ha de cambiarme el amor
si siempre he sido un cocuyo tan conquistador?
No hay cocuya que me pueda transformar.
¡Nunca me voy a casar!"

Cierta vez en el vuela que te vuela
por casualidad conoce
a una vela
era tan luminosa y tan esbelta
que el cocuyo de atrevido este piropo así le suelta:

"Bella dama te propongo ir a cenar en la penumbra
pues tu pelo
tanto alumbra
como micorazón que se deslumbra".

Esta vela que tenía cierto orgullo dedicó una bofetada
al cocuyo
mil perdones le pidió después
al ponerse a meditar en su vejez.

"Cuando me haya derretido
voy a parecerme a él:
poca luz y menuda de tamaño
eso sí:
Me tiene que ser fiel por el resto de los años".

¡Cómo lo ha cambiado el amor!
Él que fue siempre un cocuyo tan conquistador
no hay cocuya que lo pueda transformar
pero con una vela tan preciosa
cualquier cosa, puede pasar.

CD EL JARDÍN DE LA PRIMA FLORITA

GOBI MUSIC Argentina 2008